domingo, 22 de enero de 2012

señor precario:

entiendo que no quiera que sus hijos pasen hambre.
Quienes viven cerca suyo han sido condenados y no solo por sus familias. Usted mira el mundo y ve que hay una pared, el hambre y delincuencia se quedaron de su lado
entendible, que usted piense que del otro lado hay paraíso, usted conoce el otro lado
se lo muestran por avisos de tv. Se que anhela ver sus hijos libres de pecado
verlos sanos y que no les falte nada, verlos rubios, altos en autos caros saliendo de la universidad y eso no es raro, porque usted desea, lo que no le han enseñado, aquellas mujeres que nunca usted a probado y esos amigos que tampoco le han robado. usted entonces ha de anhelar, juntando sus precarios ingresos para su hijo a la escuela mandar, soportando doce años, doce largos años donde sus sueños a confiado a una institución, apesar de que aquí no le enseñarán a obtener su alimento. solo a trabajar duro, tener responsabilidades sin sentido algúno para el niño más que cumplir con su deber. Ustes estará feliz cuando egrese de hacer nada, ha saltado ya la valla, y vaya donde vaya, no sabrá mas que obedecer. Si es bendito encontrará algo de su propio interés, el niño ahora joven soñará, su futuro está solo a metros más. De ser como es con todos, no verá, más que un engaño de vida inutil pensará. Doce años, fueron y no más... otros doce, otros trece que más da. Ahí depositó usted sus sueños, la garrocha para el muro, la escalera autorizada al cielo planteado por los dioses con dinero. usted confió en el lobo, y a el niño se lo comió. Quería que sus hijos fueran felices claramente, y no les enseñó a ser feliz, ojalá usted sepa que es serlo, ojalá alguien sepa enseñarlo. Le cobraron por usar esa escalera, muy costoso y desastroso fúe el camino, mucha fama, poca fama, mucha envidia y competencia, en vez de usar otros caminos, subiendo cerros y cuestas varias, el camino no es pavimentado, algúnas huellas hay pero pocas. Todas las cimas tocan el cielo, todos los suelos tocan los sueños, con su gran imaginación usted piensa que el cielo está lejos. Piense bien lo que hace, no condene a sus pupilos, usted es un mejor maestro pero no mejor que ellos mismos. Si no alcanzan dicho sueño, insertado como un software en las cabezas del espectador se sentirá muy engañado, nada sube y nada baja pensará, el mundo es así y terminará por sentenciar con un "nada lo va a cambiar". Le ofresco ser libre.

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