lunes, 19 de marzo de 2012



por ser terricolas y vivir en la superficie creamos creyendo dos iluciones, la del horizonte y la del cielo. si nos acostamos en el suelo bajo los arboles ellos abrazarán el cielo azul, y si estamos en un cerro, donde está todo bien alto, será el cielo quien abraze el mundo, es una cuestión de alturas, estas ilusiones son útiles, pero como la realidad, son moviles. todo está tan cerca como lejos amenos que nos quedemos con lo que los ojos ven y no con lo que el alma percibe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario